
Por @drjimenez1a
Víctor Bornachera paso la noche abrazado por el insomnio, la yegua mantequilla preferida de don Jorge Dangond estaba recién parida, dos trabajadores se habían perdido en la hacienda Convención, solo las lonas se encontraron a orillas del rio, en el comisariato en fila mil doscientos recolectores de algodón esperaban el desayuno, malanga y agua e panela.
En la casa del cerro la brisa asustaba las almas.

