Cuéntanos de
Luisa Fernanda y su amor por la poesía

A Luisa Fernanda Jimeno García le apasiona la lectura. Un día normal, para esta talentosa niña, transcurre entre salones de clases y bibliotecas, donde a diario acude para potenciar su capacidad de aprendizaje, mejorando la memoria y ampliando el vocabulario, así como su expresión y dicción.
A sus nueve años de edad, Luisa es toda una experta declamando poesías y leyendo libros infantiles. Milla Scott. El Despertar del Fuego es el más reciente libro que empezó a leer, pues se interesó en la historia de una niña a la que Su abuela, antes de una inesperada muerte, le deja un extraño juego de búsqueda de un tesoro.

“Me gusta la poesía porque puedo expresar todo el sentimiento en cada declamación” señaló Luisa Fernanda mientras manifestaba cuál era su poema preferido.

El amor por la lectura comenzó cuando apenas cursaba primero de primaria. Desde ese entonces, sus padres, José Luis y Blanca Tatiana, ambos biólogos, comenzaron a llevarla, junto con su hermana mayor, a la biblioteca del Banco de la República en Valledupar.

Las idas, cada fin de semana a la biblioteca, hicieron que Luisa también despertara esa pasión por la poesía infantil de tradición oral. Ese talento fue descubierto por la profesora de español del colegio La Sagrada Familia, donde la niña poeta cursa cuarto de primaria.

Luis Fernanda aprendió a orquestar un poema. A su corta edad, sabe cuándo hacer una pausa, ir más lento, gesticular o cambiar el tono de voz. El gusto por la poesía lo lleva en la sangre; pues su abuela materna es una gran declamadora.

Su poema preferido es Mi Gato Serafín, una pieza que ocupa el lugar de honor en su ranking de poesías infantiles. Luisa participó con esta poesía en el primer Picnic Literario, organizado por Expresión Naranja, como un espacio para promover el hábito de la lectura en niños y jóvenes de Valledupar.

