
El Cesar ha sido históricamente una tierra generosa con Colombia: produce ganadería, palma, alimentos, cultura, talento, folclor y música vallenata, y en especial su enorme potencial de fuentes de energía primaria (subvalorado y perseguido por el actual Gobierno anti minería legal), que en su gran mayoría es carbón, un poco menos del 50% del PIB del departamento del Cesar corresponde a la Minería, sin embargo, el departamento del Cesar también produce gas y petróleo.
El Cesar es potencia energética… pero nadie lo dice. En el municipio de San Martín, nuestro departamento tiene yacimientos de petróleo y gas natural, Ecopetrol en el año 2012, hizo un descubrimiento de crudo en el pozo exploratorio Tisquirama Este-1, cuya producción actual de este campo, es relativamente modesta en comparación con los campos petroleros más grandes de Colombia. Según cifras históricas y reportes de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la producción diaria de este campo no ha superado, en las últimas dos décadas, un rango de entre 300 y 1.400 barriles de petróleo por día (bpd).
El otro campo en San Martín Cesar, es de Gas Natural y se conoce con el nombre de San Roque, cuyo operador también es Ecopetrol y su capacidad de producción de gas natural ha mostrado variaciones significativas en su producción, con disponibilidad reportada de entre 558 millones de pies cúbicos diarios (mpcd) en 2020 y cifras menores (alrededor de 254 mpcd) entre 2020 y 2024, siendo un importante proveedor de gas natural para el país, aunque la producción total de gas natural en Colombia ha enfrentado retos, con Casanare como el principal productor departamental en el país durante lo corrido del presente año 2025.
Por otro lado. El Cesar también lideraba la transición energética de Colombia.
En La Loma, corregimiento del Municipio del Paso departamento del Cesar, está una de las PSFV (Plantas Solares Foto Voltaicas) más grandes del país, con una capacidad instalada de potencia de PSFV de 187 MWp y un capacity factor de PSFV, cercano al 22%, suficiente para abastecer a más de 600.000 personas (casi el 45% de toda la población del Cesar).
La PSFV Guayepo con capacidad instalada de potencia de 486.7 MWp y un capacity factor de PSFV, cercano al 15%, ubicada en el departamento del Atlántico, es actualmente el parque solar más grande del país, y la PSFV La Loma ¡que en otrora fue el parque solar más grande de Colombia!, hoy en día ocupa el segundo lugar en el país.
En el departamento del Cesar en lugar de seguir liderando el primer lugar, nos dejamos desplazar al segundo lugar por el Atlántico, quien hoy es el departamento líder en generación de energía solar de la región caribe y de Colombia.
Imperdonable que nuestros Senadores no hayan hecho la respectiva gestión para mantener ese primer lugar y liderazgo en generación de energía solar en nuestro país, a pesar de que el departamento del Cesar y La Guajira son los departamentos de Colombia que más generan energía solar por metro cuadrado según fuentes oficiales del NREL PVWatts® Calculator (herramienta de la NASA, agencia espacial del gobierno de EE. UU.) la cual es muy confiable para estimar la producción de energía de un sistema solar específico, utilizando datos globales de la NASA, (https://pvwatts.nrel.gov) y revisando los datos encontramos que para el departamento del Cesar y la Guajira en promedio cuentan con un capacity factor de PSFV, entre 22% y 27%, y para el departamento del Atlántico está entre 15% y 20%.
En cuanto a capacidad de potencia de generación de electricidad de PSFV, el Cesar y la Guajira cuentan con alrededor de unos 1.5 KW / m2, lo cual representa cerca de unos 7.3 KWh / m2 de energía eléctrica con fuente de radiación solar y para el departamento del Atlántico es alrededor de 1.4 KW / m2, lo cual representa cerca de unos 6.2 KWh / m2, de energía eléctrica con fuente de radiación solar.
Sin desmeritar al departamento del Atlántico me permito reclamar ese primer lugar porque según datos oficiales de la NASA, en el Cesar y junto al departamento de la Guajira somos la región del caribe y de Colombia con mayor potencial de generación de energía eléctrica solar, con cerca de un 7% de capacity factor y de 1.1 KWh / m2 de energía eléctrica, más que el departamento del Atlántico, pero que lamentablemente seguimos siendo los departamentos con unos “Senadores presentes en el Congreso, pero ausentes en la vida de sus electores”.
Por eso le grito al pueblo Cesarense: ¡Es hora de que el Cesar despierte!
El Cesar no puede seguir en manos de senadores que olvidaron a quienes los eligieron, que callan donde deben hablar y se esconden dónde deben defendernos.
Hacemos un llamado respetuoso pero decidido al pueblo del Cesar:
¡Castiguemos en las urnas a quienes no hicieron nada por esta tierra!
La fuerza del voto es nuestra herramienta más poderosa. Que sientan que el poder no es eterno, que el mandato es del pueblo y que quien no cumple, se va.
¡Que soplen vientos nuevos, vientos de nueva energía y dignidad para el Cesar!
El departamento merece líderes que trabajen, que luchen, que den la cara, que sientan el dolor y las esperanzas de nuestra gente.
Llegó la hora de renovar el Senado de la república de Colombia, de abrirle paso a una nueva generación de liderazgo limpio, valiente, comprometido y femenino.
¡El Cesar está listo para una transformación!!
¡Y el pueblo Cesarense también!
Mientras el país debate sobre transición energética, el Cesar sigue invisibilizado a pesar de aportar recursos clave para la seguridad energética nacional.
¡Ya es hora! de que el próximo Gobierno reconozca el potencial energético del Cesar e invierta en infraestructura, garantice transparencia y priorice a nuestras comunidades.
¡No aceptamos más abandono!
¡El Cesar y La Guajira existen, producen y aportan energía primaria para Colombia!
Pero mientras nuestros recursos alimentan al país, nuestra gente sigue pagando las tarifas de energía eléctrica más altas, sufriendo cortes constantes y soportando una infraestructura eléctrica que se quedó en el siglo pasado.
Esta paradoja no es técnica. Es política. Porque los mismos que durante décadas se han sentado en el SENADO, hablando en nombre del Cesar y del Caribe, son los que hoy guardan silencio ante el rezago, la pobreza monetaria y energética y la pérdida de soberanía energética regional.
Han pasado más de dos generaciones de SENADORES de los mismos apellidos, de los mismos PACTOS & CLANES, de los mismos discursos reciclados, y el resultado es evidente: en lugar de avanzar, hemos retrocedido. Los usuarios de servicios públicos, están más endeudados, la infraestructura eléctrica más obsoleta, la escasez de Gas Natural nacional y la esperanza más débil.
Lo más doloroso es que el Cesar y la Guajira tienen la capacidad para generar cerca del 70% de toda la energía eléctrica que demanda el país, esto significa que podemos autoabastecernos energéticamente en toda la región caribe cuya demanda es cercana al 25% de toda la demanda nacional según fuentes oficiales de XM, operador oficial del sistema eléctrico del País. Gracias a la ubicación del Cesar y La Guajira, gozamos de sus fuertes, veloces y constantes vientos y de su irradiación solar que según la NASA es la mayor del País, además de su potencial hídrico y de carbón térmico de gran capacidad energética . Sin embargo, por falta de gestión, planeación y visión de nuestros SENADORES, apenas contribuimos con menos de un pírrico 3%.
Perdimos una década de oro en transición energética, y con ella la oportunidad de transformar nuestra economía y generar empleo digno.
La política en la región Caribe y en especial del departamento del Cesar, se volvió un sistema cerrado de favores, cuotas burocráticas y herencias de clanes familiares. Pero los pueblos no heredan el abandono: lo RESISTEN. Y hoy, el Cesar está pidiendo algo distinto. Una voz que no tema enfrentarse a la burocracia centralista, que conozca la ingeniería detrás de cada apagón, que entienda que la energía no es un negocio sino un derecho ciudadano.
Por eso es tan importante que nuevas lideresas como CLAUDIA MARGARITA ZULETA MURGAS representen esta renovación: una mujer preparada, firme, caribeña, que encarna el cambio generacional y moral que esta región necesita. Y que lo haga desde una visión contemporánea, donde la técnica y la política vuelvan a encontrarse.
En Valledupar, el pasado jueves 4 de diciembre, asistí al llamado de CLAUDIA, en el auditorio Macondo de la Universidad del Área Andina, donde fui testigo cuando el presidente Álvaro Uribe Vélez anunció que CLAUDIA MARGARITA ZULETA MURGAS sería la primera mujer en la lista cerrada al Senado del Centro Democrático.
Y el pasado, viernes 5 de diciembre, el periódico El Tiempo —uno de los medios con mayor reputación del país— confirmó este importante hecho: Claudia Zuleta es la primera mujer ocupando el tercer lugar de la lista cerrada al senado del centro democrático.
Este gesto merece reconocimiento.
Gracias presidente Uribe por brindarle esta oportunidad al Cesar y en especial a una mujer cesarense intelectual, preparada y con verdadera vocación de servicio.
Es una gran bendición para nuestra región: por fin el Cesar tiene la posibilidad de ser representado con nueva energía con un liderazgo nuevo, técnico, intelectual, firme y femenino.
CLAUDIA MARGARITA ZULETA MURGAS representa una nueva energía para el Cesar:
Un liderazgo, preparado, caribeño, comprometido y con la fuerza para defender las causas que nuestra gente necesita.
El Cesar exige voces que entiendan la crisis energética, las tarifas injustas, el abandono histórico y el rezago en infraestructura eléctrica.
Hoy celebramos que una mujer intelectual de nuestra tierra dé este paso trascendental.
Desde hace años vengo sosteniendo —y lo reafirmé recientemente en mi cuenta de X— que “la energía del Cesar no puede seguir manejándose con retórica popular desde escritorios lejanos. La energía del pueblo debe volver al pueblo.”
Esa frase resume una convicción: la verdadera soberanía energética empieza cuando los ciudadanos recuperan el poder de decidir sobre su propio futuro.
Hoy el Cesar no pide más discursos. Pide resultados, liderazgo y una representación que sienta lo que vive el pueblo.
Porque al final, la energía no solo se genera con carbón, gas, agua, sol, paneles y turbinas: también con voluntad, carácter, dignidad, conocimiento y convicción.
Que se escuche en el Caribe y en toda Colombia:
¡El Cesar también lidera!
¡El Cesar también renueva su energía!
¡El Cesar también pone su voz en el Senado!
Ya conseguí la muchachita que buscaba
ya se acabaron los tormentos de mi vida
y es Claudia de mi alma ay mi negra querida (Bis)…