Política
Cabal recorre La Mojana y escucha el clamor de una región olvidada por el Estado

La precandidata presidencial María Fernanda Cabal visitó este fin de semana la región de La Mojana, recorrió las calles inundadas de Guaranda y Majagual, caminó con sus habitantes, escuchó sus problemas y denunció el abandono del Estado.
Con el agua hasta las rodillas, la precandidata presidencial María Fernanda Cabal caminó junto a los habitantes de la región de La Mojana, escuchando de primera mano sus dolores, frustraciones y exigencias.
“Aquí no hay gente pidiendo limosnas, hay trabajadores reclamando el derecho a vivir como seres humanos”, aseguró desde Majagual.
La Senadora denunció que el Gobierno nacional ha abandonado las obras de mitigación del riesgo, permitiendo que miles de familias sigan perdiendo sus cultivos, sus casas y su dignidad.
“Mientras Petro se gasta 750 mil millones de pesos en una consulta mentirosa, aquí hay colombianos que llevan años viviendo en medio del agua, enfermos y olvidados. ¿A quién quiere atender el presidente: a la propaganda o al pueblo trabajador?”, cuestionó con vehemencia.
Desde Guaranda, Cabal recordó que este territorio antes se comunicaba con el puerto de Venecia, en Bolívar, a través del río, hasta que el gobierno de Álvaro Uribe construyó una vía que transformó la economía local.
“Hoy lo que falta es resolver el boquete de Caregato, que mantiene a las familias inundadas, enfermas y sin posibilidad de cultivar”.
Cabal se comprometió a construir el dique de Caregato como una solución definitiva para proteger a las comunidades, recuperar la producción agrícola y devolverle la dignidad a una región clave para la seguridad alimentaria del país.
Entre sus propuestas para la región, Cabal planteó:
- Inversión urgente en vías terciarias.
- Créditos blandos para el agricultor y el ganadero.
- Soluciones de ingeniería definitivas para controlar las inundaciones.
- Un circuito productivo en La Mojana que permita el intercambio de alimentos, incluyendo ganadería, para fortalecer la economía campesina.
“Colombia necesita un gobierno que entienda el campo no como un paisaje, sino como el motor olvidado del país. Y yo estoy aquí para representarlos con firmeza”, concluyó.

