Política
“Colombia es más que Petro”: Cabal resalta el voto joven y el fortalecimiento del Centro Democrático

La senadora y precandidata presidencial María Fernanda Cabal volvió a tomar fuerza en el debate político tras los resultados de las elecciones de los Consejos de Juventud, donde el Centro Democrático alcanzó más de 84.000 votos en todo el país, consolidándose como una de las colectividades con mayor conexión con las nuevas generaciones.
Para Cabal, el resultado envía un mensaje claro: la juventud colombiana está despertando y asumiendo un papel protagónico en la defensa de la libertad, la coherencia y el orden, valores que han marcado la identidad del uribismo desde su origen.
“La juventud ha elegido con inteligencia, demostrando que Colombia es mucho más que Petro y que cualquier otro gobierno que pretenda arrebatarle las libertades a su pueblo”, expresó la senadora a través de sus redes sociales.
Un reflejo de renovación dentro del uribismo
Cabal destacó que este respaldo juvenil renueva el aire dentro del partido y muestra una respuesta a la inconformidad ciudadana frente al actual rumbo del país. A su juicio, los jóvenes no solo están cansados del populismo, sino que buscan propuestas firmes, realistas y enfocadas en la productividad, la seguridad y el fortalecimiento institucional.
Analistas coinciden en que el Centro Democrático mantiene una base sólida y disciplinada, pese al desgaste natural de haber pasado por etapas de gobierno y oposición. En medio de ese panorama, María Fernanda Cabal emerge como una de las figuras más visibles y con mayor capacidad de conexión con la ciudadanía, especialmente con sectores inconformes con las políticas del presidente Gustavo Petro.
“Colombia está despertando nuevamente. No se trata de ideologías, se trata de defender la libertad y el derecho de cada ciudadano a construir su futuro sin imposiciones ni intervencionismos”, reiteró la precandidata presidencial.
El resultado deja claro que, más allá de la coyuntura, el proyecto político del uribismo sigue vivo en las calles, en las regiones y ahora también en las urnas juveniles, con una nueva generación dispuesta a defender los principios que han dado rumbo al país durante décadas.

