
Escribo estas líneas suspendida en el silencio de la Estación Alas, aquí en las cumbres de Chigüachía, donde el aire de la montaña se vuelve cristal y la pluma busca el rastro de mis afectos en el Cesar. Desde este balcón de niebla, mi pensamiento vuela hacia mi Estación Raíces en Valledupar, buscando la figura de un hombre que ha sabido amalgamar la firmeza del mármol con la sensibilidad de un lienzo: José Luis Urón Márquez.
Hablar de José Luis es evocar la Serranía del Perijá. Él es un hijo de Río de Oro, y aunque el tiempo lo ha consolidado como el motor de la Cámara de Comercio de Valledupar, su esencia sigue atada a ese viento fresco de la montaña. Nuestra conexión nace de ahí, de un territorio compartido que nos enseñó a leer el mundo con otros ojos.
Guardo con especial nitidez un recuerdo que define su calidad humana: aquel viaje donde, sintiéndose indispuesto, puso en mis manos el volante de su vehículo. Entregar el control de su camino a mi conducción fue un acto de confianza absoluta, una metáfora de su liderazgo: José Luis sabe reconocer la lealtad y no teme delegar en quienes considera sus hermanos de vida.
Pero en este mosaico de identidades que es nuestra tierra, es imperativo resaltar otra pieza de valor incalculable: Nexy Esperanza Pinto. Más allá de los lazos que los unieron y la familia que construyeron, Nexy brilla con luz propia como una de las mentes educativas más lúcidas de la región. Hoy, desde la rectoría de la Escuela Normal Superior de Río de Oro, ella ejerce un apostolado de la enseñanza que trasciende fronteras. Es admirable ver cómo, a pesar de los caminos personales separados, ambos mantienen un puente de respeto y cordialidad, una arquitectura del afecto que habla de su madurez y altura de miras. Nexy es, en sí misma, un baluarte de la pedagogía, esculpiendo con rigor y amor el futuro de los maestros del mañana.
Bajo la presidencia de José Luis, la Cámara de Comercio ha dejado de ser un frío registro mercantil para convertirse en una estación de cultura. En este 2026, su visión ha inyectado “acupuntura urbana” al desarrollo del Cesar, protegiendo el patrimonio y dignificando al emprendedor a través de la economía naranja. Él ha entendido que el comercio sin cultura es un cuerpo sin alma.
Desde la distancia de Chigüachía, celebro a ese amigo que confía, que lidera y que respeta. Gracias, José Luis, por aquel viaje y por seguir conduciendo con pulso firme el destino de nuestro Valle. Y gracias a Nexy, por ser esa maestra eterna que, desde nuestra amada Río de Oro, sigue recordándonos que la educación es la única herramienta capaz de pulir la piedra tosca de la sociedad. Ambos, desde sus orillas, son pilares de un mismo cielo.


Gracias mujer divina , te recuerdo cuando vivías donde Celina Cabrales y si recuerdo cuando fungías de mi conductora.
Buen día.
Mujer valerosa, talentosa, llena de innumerables cualidades las que te han hecho acreedora del cariño, la admiración y el respeto de todos los que tenemos la dicha de conocerte.
Gracias…muchas gracias…por tu especial reconocimiento.
Hermosas palabras que mueven las fibras del corazón.
Dios bendiga tu vida, tu mente y tu noble corazón y te pague por todo y por tanto.
Te abrazo con el más vivo sentimiento de cariño.
El Hacedor supremo, premie tu bondad