Así opinan
La Cacica: Un canto que abre en el eterno la danza de las piloneras
Por: Yarime Lobo Baute

Hoy, 1 de agosto de 2025, Valledupar despierta bajo un sol que canta los 85 años del natalicio de Consuelo Araújo Noguera, “La Cacica”, quien llegó en 1940 para tejer con acordeones el alma del Caribe. En privado, ante mi Dios, agradezco su luz; en público, mi pluma y mi pincel honran su legado, un vallenato eterno que resuena en mi Macondo. Mi esencia y ADN brotan de la gran pirámide natural, la Sierra Nevada, abrazada por la tríada de Cesar, Guajira y Magdalena —la Provincia de Padilla— y la poderosa línea de la Serranía del Perijá, cuna de la Provincia de Ocaña.
Respeto las huellas de mis semejantes; cuando éstas marcan y tejen más allá de lo individual, creyendo en la magia de cada alma y en el poder del “nosotros” que nos une y expande una red que está más allá de la vida y de la muerte: la eternidad.
Consuelo halló en los aires vallenatos la alquimia para transmutar emociones en arte. La puya, con su rabia afilada, clava el grito contra la injusticia. El son, con su dolor profundo, abraza las heridas del corazón. El paseo, narrativa viva, teje cuentos que son presente eterno. El merengue, puro gozo, es la parranda que corea el amor-amor, que nos divierte y hace olvidar la muerte, un compartir que enciende y eterniza el alma de todo aquel que hace de su voz un trovador.
En 1968, con Rafael Escalona, Alfonso López Michelsen y Miriam Pupo, parió el Festival de la Leyenda Vallenata, un fogón donde estos aires narran nuestra esencia. Ese festival es un templo que guarda el Valle de Upar, un lienzo sonoro donde las mujeres no caminan detrás, sino que abren caminos.
El Baile de Piloneras, corazón del festival, es el latir de la mujer vallenata. No es un paso que sigue al hombre; es un torbellino de poder femenino. La pilonera, con su pollera al viento y flores en la cabeza, lidera con su magia individual, tejiendo el “nosotros” en cada giro. Consuelo, con su voz ronca, lo entendió.
En sus 22 años de “Carta Vallenata” en El Espectador, pintó paisajes, desenmascaró corruptelas, elevó biografías. Sus libros —Vallenatología, Escalona, el hombre y el mito, Lexicón del Valle de Upar— son mapas de nuestra alma caribeña. En 1982, llevó el acordeón de Emilianito y Poncho Zuleta a Suecia, haciendo temblar Estocolmo junto a García Márquez en su Nobel. Como cónsul en Sevilla, ministra de Cultura, madre de seis, abuela de trece, Consuelo fue una pilonera mayor: líder, no seguidora.
Como tejedora de sueños, mis CCCXXIX obras en XXVIII colecciones son hilos de un telar que canta al “nosotros”. Pinto, escribo, construyo para que la mujer sea faro, no sombra.
Consuelo es una estrella, un polvo de estrella fugaz que con su destello irradia paz, amor, fe y esperanza en nuestro andar. Hoy, en su plaza Alfonso López, los acordeones resuenan su nombre. Como Alma artista, mi esencia hila un tejido con el Alma colectiva de mi pueblo, enalteciendo a la mujer que lidera, que danza al frente, que cambia el mundo con amor… Gracias Gracias Gracias por recordar cada 1 de agosto que tu paso es la tríada de Aires Vallenatos que le cantan al Sagrado Femenino y su llamado a dejar huellas de nuestro paso por esta esfera terrenal: Esa eres y siempre serás en el eterno presente Consuelo: Una Mujer de Alma Luminosa.


Apreciada Yarime, nunca es tarde para agradecer y menos para expresarte nuestra gratitud por tan hermoso y disiente artículo “ La Cacica: Un canto que abre en el eterno la danza de las piloneras” Desde luego que, Consuelo debe de estar alegre y contenta con el colorido de tus expresiones, pero aquí en lo terrenal, como diría el poeta cantor “…sin ti no puedo estar mi corazon se desespera
no lo dejes sufrir mas
por que le duele y se queja…” pero al contrario de esa poética canción, tus escrito y pinturas nos hacen sentir que Consuelo siempre vivirá en nuestros corazones.
Gracias mil gracias!!
Que Dios siempre te bendiga 🙏
Felicitaciones mi querida Yari plasmaste con tu pluma mágica la mujer, el sentimiento, el acordeón, la caja, la guacharaca, el alma, la sangre y la extirpe de Consuelo la cacica que los que amamos la música vallenata llevamos en el alma
Felicitaciones mi querida Yari plasmaste con tu pluma mágica la mujer, el sentimiento, el acordeón, la caja, la guacharaca, el alma, la sangre y la extirpe de Consuelo la cacica que los que amamos la música vallenata llevamos en el alma
Querida Yarime. Gracias por compartir esa hermosa nota de la cacica, siempre la admire. Bendiciones 🙏 Un abrazo fuerte 🌹
Yari: felicitaciones con tu pintura y tus palabras mágicas haz sabido describir y pintar imaginariamente la figura de Consuelo Araújo y sus legados pero sobre todo esa música que nos identifica, nos apasiona y nos libera de las preocupaciones y nos predispone la alegría y la energía. Gracias
Gracias Yarime por seguir resaltando los valores femeninos de nuestra tierra. La describes como la verdadera lidereza que hemos tenido la suerte de conocer
Gracias querída Yari te lucistes como bien sabes hacerlo, con tremenda presentación de los 85 años de nuestra flor 🌺 Vallenata Consuelo Araujo Noguera, q como estrella fugaz 🌠 brilla y continúa brillando en nuestro cielo azul Vallenato, como mujer q empuñara con alegria y entusiasmo la bandera de la cultura, el canto y la paz. Mis ojos para ella, en el cielo de nuestro Valledupar… felicitaciones y abrazos mi querida Yary . Dios contigo.
Felicidades Yarime, por exaltar a una Mujer q hizo q el mundo conociera y se enamoraran más que de un folclor como lo es nuestra música Vallenata, su gente su territorio.
Consuelo Araujo, dejo sembrado semillas q han sido esparcidas en todo el mundo dando frutos de nuestro bello Festival